viernes, 30 de septiembre de 2016

Moneda ficticia (Buscando significados)

Estas cosas nos pueden pasar en la vida. Esta es una de ellas: Las famosas decepciones que nos llevamos con algunas personas. Aquellas que nos pillan de improviso. Cuando esto ocurre podemos hacer como si no ocurriera nada o alejarnos por mucho que nos duela hacerlo. Muchas veces estas personas están convencidas de que su forma de actuar es la correcta y la única que existe. Lo peor de todo esto es que se mienten a si misma y acaban por creerse su propio engaño o equivocación.Esto va degenerado hasta llegar al punto en que ya se convierte en su forma de vida y lo llegan a ver de los más natural.

Hay algo que me duele,
y me apena en esta vida,
la moneda de mentira, 
la que hace deslumbrar,
la barata imitación,
de la que ausente 
y callada está.
Hay algo que me duele,
y me apena en esta vida,
las palabras a medias,
las grises indirectas.
Hay algo que me duele,
y me apena en esta vida,
que tapen la verdad 
y engullan la mentira.
Recuerda y no vayas a olvidar 
el punto sobre la i al escribir.
Recuerda y no vayas a olvidar 
la diéresis sobre la cigüeña
 aunque esta se pueda inmolar.
Y ahora perdona si te hablo
de la triste realidad,
me duele día a día comprobar,
como pierdes tu escasa honestidad,
en un circo de marionetas, tan particular,
que sólo a tu son saben bailar.
Hoy he decido que es punto y final, 
 que de tu vida me voy a retirar,
sin campanillas graciosas, 
ni chocolatitos amargos,
Solo serán  mis humildes pasos, 
que se alejaran para no volver jamás. 
 Te dejaré enroscada en tu ilusión, 
de hipocresía y falsa humildad.
Te dejaré silbando tu propia patraña 
sobre la verdad.
No olvides colocar todo bien en su lugar.
Reflexiona, si aún puedes reflexionar,
en tu vida algo ha dejado de funcionar,
es por eso que del revés vas
y del revés empiezas a caminar.
Te hablo desde el corazón
y aunque mucho me duele,
te digo la verdad:
"Siento todo esto
y aún así, piensa que,
las cosas no se arreglan
colocando una diéresis sobre la palabra
cigüeña y arrancándole las plumas hasta 
hacerla sangrar y perecer".
Safe Creative #1609309307347

jueves, 29 de septiembre de 2016

El corazón de su amado



Ella buscó con desesperación en el mundo de los muertos. Por fin encontró el corazón que tanto amaba. Lo rescató entre ríos de sangre, esqueletos y calaveras carcomidas y lo volvió a depositar en el pecho de su amado. 
----------------------------------------
Jana la bella muchacha,
de cabellos de oro
y labios de dulce escarcha.
La que habita en el bosque,
entre árboles majestuosos,
fresas, setas y madroños.
La que no creer en nada,
cuando de brujas se habla.
----------------------
 "Espinela vieja bruja,
que cada año renace
con un corazón robado,
maldita bruja mala."
------------------
Jana no cree nada
de todas esas habladurías....
de todas esas chismerías.
Y de repente acontece
que la dulce muchacha,
de labios de escarcha, 
se enamora un buen día
de un hermoso caballero
de bello corazón,
 que por aquel paraje pasa. 
La noticia hasta oídos de Espinela
llega y como huracán se lanza. 
Con sus garras de inframundo
al caballero el corazón arranca,
--------------------------------
"Maldita bruja Espinela que tanto
dolor causa.
Maldita bruja mala".
------------------------------------
Jana llora sin consuelo su duelo,
hasta que un día sin poder más,
 cuando la pena agarrota su garganta
y le ahoga el pecho, 
 decide recuperar lo que tanto ama.
----------------------------------------
 A los espíritus descarnados hace una invocación
y estos compadecidos le prestan su protección.
ayudada por mil y un artificios,
la hermosa joven baja al lugar maldito,
aquel del que nadie jamás escapó.
donde hay ríos de sangre y se pierde el corazón.
----------------------------------------------
Allí busca hasta hallar  el palpitar de su amor.
Espinela enfurecida despliega sus maleficios, 
muerta la quiere ver y la maldice una y otra vez.
Pero el amor cuando es puro y es amor de verdad,
no existe nada en el mundo que lo pueda superar,
ni siquiera una maldita bruja ni toda la maldad.
Jana después de la proeza a la tierra regresa,
el corazón al pecho de su amado devuelve 
y viven felices por siempre.
Safe Creative #1609299301370

jueves, 22 de septiembre de 2016

viernes, 16 de septiembre de 2016

Detrás de su amor. (Microrrelato)

Ella tenía dos monedas por pupilas y un dolar por sonrisa. Se llamaba Clorinda. Como su nombre no le gustaba demasiado, se hacía llamar linda. Aunque su apariencia era más bien ratonil, debido a sus ojos vacíos, que no le favorecían demasiado. Cuando alguien aparecía en su camino, el dolar que tenía por labios se estiraba tanto que amenazaba con romperse sobre la cuidada dentadura. Soñaba con alcanzar las estrellas. No las estrellas del firmamento, eso le interesaba tan poco como la amistad, el amor o esas cosas tan banales de las que algunos suelen hablar en esta vida. Lo que de verdad la motivaba y la hacía saltar como un perrito faldero, festejando la llegado de su amo, era el preciado metal del que estaban hechos sus ojos y su corazón. Un día mientras paseaba por el bosque ensimismada en sus pensamientos, sin saber como, cayó en un profundo foso repleto de dolares y monedas. Al parecer dos ladrones habían robado el banco de la ciudad y habían construido un profundo foso, para ocultar allí el botín hasta que pasara el chaparrón policial. Lo camuflaron con hojas secas y algo de yeso. Pero éste debido a las lluvias se había reblandecido. Así Clorinda murió asfixiada entre aquello que había perseguido durante toda su vida y que tanto le gustaba. 
¿Será que todos acabamos encontrando la horma de nuestro propio zapato?
Safe Creative #1609049094187

Trazos del otoño.

Hojas ocres y amarillas, 
pupilas de otoño doradas,
frutos maduros sobre las ramas.
La lluvia tímida golpea los cristales,
 a veces se vuelve atrevida y cae
en tromba, mostrando todo su poder.
El otoño con dedos largos,
pinta de color ocre y amarillo
todo a su paso.
Cabellera larga hecha de hojas
muertas que vuelan como
palomas en libertad.
Melodía otoñal que tintinea
y cruje bajo mis pies.
Otoño mío, mi hermoso otoño,
con aroma a verde manzana
y membrillos en las ramas,
Escolares bulliciosos, 
caligrafía regordeta,
 tiza almidonada, 
lápices de colores, 
 goma de nata,
de menta y limón.
Mi dulce otoño
 de viejos recuerdos 
y hojas que vuelan 
en mi corazón.
Safe Creative #1609169202837

martes, 13 de septiembre de 2016

El reclamo del violín

Ella viste de luto,
de luto negro.
Cabello rubio,
en cascada, 
sobre las alas,
de oscuridad.
Llora la lluvia,
 llanto amargo,
sobre el cristal.
Suena la melodía 
entre relámpagos,
que se revuelven
como serpientes,
en agonía mortal.
El viejo violín,
que estaba muerto,
que estaba mudo,
despierta, abre los ojos,
sobre su corazón oscuro.
La melodía mortuoria 
vibra sobre el cristal.
Cruza el firmamento
viaja rápida, audaz,
hasta a un viejo 
cementerio,
olvidado 
por el tiempo 
y la eternidad.
Almas que se debaten
entre quedarse 
o tal vez marchar.
La melodía reclama,
a los que se obstinan
en no cruzar.
Tras el lloroso cristal,
 el candelabro oscuro
como la noche, 
su luz acaba
por apagar.
Todo en tinieblas,
todo en silencio
todo se queda atrás.


Safe Creative #1609139174126

jueves, 8 de septiembre de 2016

La autómata


No puedo abrir los labios. 
No puedo gritar lo que siento
si lo hago amiga mía,
el dolor me traspasa,
mi alma se resquebraja
y muero sin remedio.
No puedo gritar a la vida,
no puedo gritar al tiempo.
Todo quedó atrás,
todo quedó en silencio.
Debo cerrar mi corazón, 
proteger mi alma,
que no sienta demasiado.
Debo ahogar mi voz, 
 ahogar mi sentimientos.
Ser sólo un robot, 
sólo tuercas y circuitos,
mi alma aletargada,
mi corazón está muerto.
Tengo que correr un velo,
alejarme con cautela
de mis propios sentimientos,
amortajarlos en una tumba
tapiarlos muy adentro,
para no sentir nada
porque si siento me muero.
Safe Creative #1609089133129

martes, 6 de septiembre de 2016

Feliz verano

Espero y deseo que vuestro verano haya sido maravilloso y que lo que queda de él también lo sea

La novia de la noche

Ella no está, 
ella se fue de casa.
Parecía algo extraña.
Extraña, muda, callada.
No comía, no bebía,
tenía la piel fría,
fría y pálida.
Ocultaba su níveo cuello,
con una gargantilla de plata.
Ella no está,
ella se fue,
despareció una mañana
antes de que la luna
se ocultara.
Ella es la novia de este cuento.
La novia inmaculada, 
la novia blanca.
Novia de la noche.
Novia de los lobos,
de las almas negras,
de las alimañas.
Dicen que vive en un castillo, 
 muy antiguo y lejano, 
recortado sobre el horizonte,
en las escarpadas montañas.
Dicen que sale de noche, 
a cazar humanos,
a beber su sangre, 
hasta que se sacia.
¡Cuidado si la ves,
 no caigas en sus garras!.
Tiene colmillos afilados 
y dulce voz en la garganta.
Ella es la novia de la noche,
la novia inmaculada, 
la novia blanca.
La novia de los lobos, 
de las almas negras,
de las alimañas.

Safe Creative #1609069108475

viernes, 2 de septiembre de 2016

La carta


Hoy tenía ganas de escribirte. No es para hacerme la víctima ni reprocharte nada. Aprendí desde siempre, que es difícil que alguien se preocupe por quien no grita su dolor a los cuatro vientos. 
¿Será cierto el dicho tan popular?: "Quien no llora no mama". 
No es necesario que dediques tu tiempo tan escaso y valioso para preguntar:
-¿Cómo estás? 
-¿Necesitas algo? 
Esas cosas no son para mi. 
Seria demasiado bueno y una se acostumbra a las personas que se pintan la cara y hacen de ella una obra de arte afable y cordial y luego en las malas simplemente desaparecen. Después de pensarlo con calma he llegado a la conclusión de que es mejor así. 
¿Para qué necesito ese tipo de personas a mi lado?
Después de todo tengo que darte las gracias, has hecho que me de cuenta que no puedo esperar nada de ti. Así que ya no me interesas. Ni siquiera me apetece volver a contemplar tu careta bien pintada.
Tú ya sabes: 
Soy la mujer fuerte. La que puede con todo. Esa que aunque se le parta el alma y el corazón se le caiga a pedazos, no se queja por nada. No es un reproche. No suelo hacer reproches. Simplemente es lo que pienso y siento. Cuando ocurre esto suelo alejarme con mi dolor y lo guardo dentro de mi hasta que pasa el chaparrón. He dejado de ir con los brazos abiertos por la vida y el corazón reflejado en las pupilas. Todo esto me ha recordado algo que escribí hace mucho tiempo. Era la historia sobre una mujer que siempre callaba. Una mujer con una mordaza negra en la boca. Sólo se podía ver el sufrimiento por las lágrimas que resbalaban por sus mejillas. Lágrimas tan insignificantes que nadie reparaba en ellas. Si alguien llegaba a verlas acababa atribuyéndolas a elementos de la naturaleza, tales como la lluvia, el rocío. Incluso biológico como el sudor y aunque pueda resultar extraño, incluso pecas casi transparentes. En el entorno de esa mujer gris, había muchas personas que gritaban y lloraban desconsoladas. Los gritos se oían a kilómetros de distancia. Ante tan tremendo escándalo de la pena negra, todos corrían a socorrerlas. 
Pasó mucho tiempo y todos ellos continuaron gritando cuanto le permitían sus pulmones. Los demás no paraban de dar vueltas para ver como podían mitigar los gritos y la terrible pena que padecían. 
Un día alguien dijo: 
-¡Hay una tumba nueva en el cementerio! 
- Otra preguntó: -¿Quién ha muerto?. No hemos tenido noticia de ningún fallecimiento. 
-¡Ahhh sí...! Dijo una mujer tipo gallina clueca, que movía las manos de forma compulsiva, mientras hacía punto en la mesa camilla, al lado de las otras: 
 -¿No recordáis a la mujer que nunca hablaba?. Aquella gris que se confundía con el viento.
-¡Noooo...!- Contestaron las otras a un mismo tiempo. Mientras proseguían con la ardua labor de un punto del derecho y otro del revés. La rubia embotellada, de gafas de doble cristal, que a pesar del doble cristal veía menos que un gato de escayola, exclamó:
 -¡Y que más da quien haya sido!. Le llegó la hora y se murió. 
A la semana siguiente todas ellas se dieron cita en el bar de Antonio el del bigote retorcido. Las que lloraban, las que gemían, las que gritaban y también las que hacían punto del derecho y del revés. Antonio el camarero, al verlas llegar, se retorció el largo y negro bigote mientras servía las mesas. Jamón de pata negra, tortillas de gambas, algunos pastelillos para endulzar la vida y una cantidad considerable de jarras de cerveza para mitigar los males. Las puteras (Disculpen me deje la n: Donde dice puteras debe decir punteras), ya saben, las de los puntos del derecho y del revés, devoraban la viandas a tal punto que casi les faltaba la respiración. Las más dolorosas, entre lágrimas y lágrima y algún que otro gritito de dolor se zampaban las tortillas y el jamoncito ibérico. Quizás la euforia que les estaba despertando la cerveza, las conduciría en verbena hasta el cementerio cercano a poner unas flores en una tumba solitaria y gris para rematar así la fiesta. 

Safe Creative #1609029086348

jueves, 1 de septiembre de 2016

Miedo(Poesía gótica)


Puedo oír el viento,
silba en las huellas del pasado,
silba en las hebras de mi pelo.
El viento que musita 
entre las hojas de los árboles.
El viento que llora bajo el cielo,
las nubes de ceniza le acompañan.
Gigantes negros que se alzan sobre
los campos de mi sueños.
Ácido hirviente y putrefacto
está manando el firmamento.
Ácido que corroe las entrañas,
Ácido que devora el corazón
y lo apuñala.
No quedan sentimientos. 
No quedan fragancias
sólo oscuridad y tinieblas.
y una serpiente sigilosa,
que silva y se arrastra.
¡Es el viento entre las hojas!.
¡Es mi alma que vuela presurosa!
¡Sobre nubes negras!.
¡Sobre gigantes muertos!,
¡Es mi alma que escapa del infierno!

Safe Creative #1609019071361